Pedro Machín, presidente del Clúster de la Energía de Aragón – Clenar: «En Loudoun (Virginia) hemos visto cómo una zona rural se ha convertido en el mayor clúster tecnológico del mundo, con más de 200 centros de datos y un ecosistema que genera miles de empleos. Una buena planificación energética, que es lo que está pidiendo Aragón, debe desarrollar las redes para que todas las inversiones que se quieran hacer puedan tener energía y puedan generar ese ecosistema tan rico como el que hemos visto aquí. Aragón tiene la oportunidad de ser no solo un generador de energía limpia, sino el motor de una nueva economía sostenible, digital y global».
Pedro Machín forma parte de la delegación aragonesa que está acompañando al presidente del Gobierno de Aragón – Government of Aragon, Jorge Azcón, en un viaje a EEUU para analizar el impacto de los centros de datos y afianzar su implantación en Aragón. Hoy han visitado Loudoun, un condado donde hay más de un millón de hilos de fibra óptica y, en su momento, llegó a canalizar el 70% del tráfico mundial de Internet. Los centros de datos representan el 39% de los ingresos fiscales del condado, ocupando menos del 3% del suelo. «Por cada empleo directo se crean seis indirectos. Es la demostración de que la energía, bien planificada, puede transformar el tejido productivo de un territorio. La electricidad estable, las redes potentes y la previsión regulatoria son su base», ha destacado Machín.
Planificación, ingresos fiscales… y empleo de calidad. La Northern Virginia Community College (NOVA) ha creado un modelo educativo en el que los estudiantes, en dos años, consiguen empleo estable y con muy buenos salarios. NOVA trabaja directamente con empresas como Amazon Web Services (AWS), Microsoft o Google, que participan en el diseño de los programas. «Es un ejemplo claro de colaboración público-privada. En Aragón, podríamos adaptar este modelo, conectando FP, universidad y empresas del sector energético y digital. La energía necesita personas formadas en mantenimiento, automatización, almacenamiento y redes inteligentes. El talento es el verdadero valor añadido de la transición energética», ha añadido el presidente de Clenar.
«La energía es el hilo conductor entre economía, tecnología y sociedad. Lo que hemos visto en Virginia demuestra que, con visión, planificación y colaboración, un territorio puede reinventarse por completo», ha concluido Machín.