Aragón trabaja en su propio ecosistema para potenciar las comunidades energéticas, abaratar el suministro y contribuir a la competitividad de la economía

Gobierno de Aragón, Clúster de la Energía, agentes sociales y entidades locales crean la Mesa de la Energía

El presidente aragonés convoca a todos los actores involucrados en un modelo energético propio y anuncia una oficina de información para la transición y una mesa de diálogo con las fuerzas parlamentarias

El modelo aragonés será más democrático, sostenible y competitivo, sin detrimento del resto de sectores productivos

Fuente: Gobierno de Aragón

Aragón lidera en los últimos años la producción de energías renovables. El volumen de megavatios puestos en marcha y de autorizaciones de más proyectos es muy alto, tanto en eólica como en fotovoltaica. Todo ello, precisamente, requiere un ejercicio de reflexión que sirva para encauzar algunas cuestiones que precisan mayor control y optimización. El Gobierno de Aragón trata de que el gran potencial actual y futuro de energías renovables se democratice, controlando que el beneficio del mismo no esté sometido a las grandes empresas como ha sido tradicional, sino que esté más cerca del consumidor en cuanto a su disfrute más barato, como en el control del mismo.

En segundo lugar, se trata de que este caudal de la comunidad redunde en la lucha contra el cambio climático y acelere una transición energética en la que el Gobierno de Aragón está implicado. Igualmente, se trata de que el volumen de producción de renovables refuerce la competitividad de la economía aragonesa, no solo facilitando energía barata al tejido productivo aragonés, sino también produciéndose sin interferir ni perjudicar a otros sectores de la economía, como el turismo, el aprovechamiento sostenible del medioambiente o la agricultura, y que el propio ejecutivo autonómico no comparte y ve con preocupación, según ha admitido el presidente aragonés, Javier Lambán. “No parece razonable que un sector se haga a costa de otros, suprimiendo cultivos rentables que engrandecen la agroindustria aragonesa, alterando o anulando regadíos e inversiones en contrataciones parcelarias en las que ha habido una importante aportación de fondos públicos. Ante lo que parece un contrasentido, se busca eliminarlo. Por tanto, se busca la democratización, sostenibilidad y competitividad de la industria, sin detrimento del resto de sectores de la economía que en modo alguno se pueden ver afectados por el desarrollo de las energías renovables”, ha explicado el jefe del ejecutivo aragonés.

Este propósito de acercarse a un modelo energético aragonés propio empezó a andar a partir del pasado mes de septiembre, en una entrevista que mantuvo el propio Lambán con la vicepresidenta y ministra de Transición Energética, Teresa Ribera, y que luego los titulares de Industria y Presidencia han ido trabajando con los distintos sectores implicados, con un importante intercambio de criterios con el Clúster, la Universidad, departamentos del Gobierno de Aragón, la FAMCP, los promotores de los proyectos piloto de comunidades energéticas locales, los productores de energías renovables. Hoy, se han reunido todos estos actores, a los que se unen instituciones locales y agentes sociales, para poner en común la información disponible y lanzar los siguientes procesos dirigidos hacia el modelo de energía propio.

Se trata de crear un grupo de trabajo para firmar los oportunos convenios que conduzcan a la implantación de comunidades energéticas locales en los próximos meses en el territorio porque sobre esa figura pivotará el modelo energético aragonés. También se analizará la actual legislación en esta materia y las futuras autorizaciones de parques para hacer las propuestas correspondientes tendentes a la consecución de estos fines, tanto en lo que se refiere al margen de legislación aragonesa como en propuestas para la modificación de la legislación nacional pertinente, “que en este caso es determinante”, ha aseverado Lambán.

Aprovechando la figura ya existente de las oficinas de transformación comunitaria, se constituirá una Oficina como organismo para impulsar las comunidades energéticas locales y coordinar todas las políticas. Además, se constituirá una mesa de diálogo en la que entren a formar parte también las fuerzas políticas representadas en el Parlamento aragonés.

Para el Gobierno de Aragón, es de “capital importancia” el desarrollo de la energía porque de ella dependen muchos éxitos futuros de la economía aragonesa. “De la economía producida en Aragón puede depender que los ciudadanos tengan suministro más barato que hasta ahora y por eso es vital acertar en el trabajo realizado y que sea sostenible en el tiempo”, ha puntualizado el presidente del ejecutivo autonómico.