El Clúster de la Energía de Aragón (Clenar) reclama en las Cortes de Aragón diálogo y consenso para una “recuperación verde”

Es responsabilidad de todos que Aragón aproveche sus excelentes recursos endógenos renovables dentro de la transición ecológica accediendo al máximo de inversión público-privada a través de los Fondos de Recuperación Europeos.

Durante la jornada de ayer, el Clúster de la Energía de Aragón participó en la sesión de la Comisión de Comparecencia Ciudadana y Derechos Humanos de las Cortes de Aragón.

El principal mensaje lanzado desde el clúster fue el de potenciar la colaboración de las empresas aragonesas y de las instituciones públicas para poner en marcha proyectos de envergadura que impulsen el papel del sector energético en la búsqueda de soluciones conjuntas para la recuperación económica de Aragón. Proyectos que impliquen mejoras en asuntos como la despoblación, la movilidad, la gestión del recurso forestal, la vivienda y la atracción de empresas a zonas industriales de la comunidad, entre otros.

Para ello, el Fondo de Reconstrucción de la Unión Europea presenta una oportunidad única para conseguir la financiación en la región necesaria para asegurar el éxito en la recuperación y salida de la crisis económica tras la pandemia. La financiación de proyectos europeos exige como requisito indispensable la colaboración público-privada que se traduce en que, por cada euro de inversión pública haya una inversión privada de entre 3 y 4 euros.

Francisco Valenzuela, gerente del clúster, inició la comparecencia con una breve presentación del clúster en la que recordó el papel fundamental de los clústeres como motor esencial para conseguir penetrar en el tejido industrial de la región, apostando por proyectos innovadores que potencien el cambio del modelo productivo.

Por su parte, Pedro Machín, presidente de Clenar, recordó que la transición energética es un fenómeno global y que, son las economías más fuertes del planeta, China y Estados Unidos, las que más invierten en tecnología y energías renovables. Destacó la importancia de que Europa no se quedé atrás. Es por ello por lo que el Plan de Recuperación Europeo centra la inversión en la transición ecológica y digital, y particularmente, en el fomento de la investigación y la innovación, en la producción y la utilización de energías limpias y eficientes, así como las infraestructuras energéticas, la gestión de los recursos hídricos y de los residuos y el transporte sostenible.

Francisco Valenzuela, gerente del Clúster de la Energía de Aragón, y Pedro Machín, presidente del clúster.

Dentro de ese marco, los recursos endógenos de Aragón y la situación actual representan una oportunidad única para acelerar dicha transición energética a través de la inversión en proyectos que potencien la actividad empresarial y generen empleo en la región, actuando a modo de palanca verde para la recuperación de la economía aragonesa. En este sentido, recalcó que la instalación en un año de 2000 MW eólicos y 1000 MW fotovoltaicos puede suponer hasta un 12% del PIB aragonés y la creación de hasta 47.000 empleos directos e indirectos, tal y como indica el estudio de Blanca Simón-Fernández, profesora de economía de la Universidad de Zaragoza.

Como consecuencia de la entrada en vigor del RD 23/2020 de transición energética y reactivación económica el pasado 23 de junio, tienen que estar admitidos a trámite 12.460 MW de proyectos eólicos y fotovoltaicos antes del 24 de diciembre de 2020. Posteriormente, hay una serie de hitos administrativos que han de cumplirse desde esa fecha, tales como la obtención de la declaración de impacto ambiental favorable (22 meses), la obtención de la autorización administrativa de construcción (28 meses) y, finalmente, la obtención de la autorización administrativa de explotación definitiva (5 años).

Todo esto va a requerir un esfuerzo muy importante por parte de la administración, para lo cual va a ser necesario reforzar los distintos equipos, tal y como lleva solicitando el Clúster de la Energía de Aragón desde hace tiempo. En este sentido, Pedro Machín celebró el refuerzo de seis técnicos en el INAGA y la anunciada incorporación de otros siete técnicos y administrativos en Dirección General y Servicios Provinciales de Energía.

En lo relativo a la sostenibilidad ambiental de los proyectos, solicitó a los diputados su confianza en el buen hacer y la profesionalidad de departamentos claves como el INAGA. Destaco que, en el proceso de declaración de impacto ambiental se estudian en detalle para cada proyecto todos los aspectos relativos a la arqueología, la avifauna, la botánica, el paisajismo, los movimientos de tierras y las sinergias con otros proyectos, entre otros.

Finalmente insistió en que, para avanzar en esta transición ecológica hacia una economía neutra en emisiones de carbono en el horizonte 2050, es necesario conseguir un consenso político y una verdadera adhesión social. Para ello, son esenciales herramientas de análisis como las valoraciones económicas, las propuestas de cambios en materia fiscal y legal, los análisis de instrumentos de financiación, las propuestas de mecanismos que articulen el apoyo y la implicación de la sociedad.

El presidente del clúster concluyó subrayando que es vital analizar las propuestas viables en política energética estudiando los costes, las alternativas y las estrategias de implementación necesarias, poniendo en especial atención en la sostenibilidad medioambiental, la seguridad de suministro, la creación de empleo y la competitividad.